martes, 28 de febrero de 2017

LOS RÍOS QUE REGRESAN

 
Los hombres que se redimen con una postrera acción son como los libros que se salvan por una frase. Cualquiera puede revolver en la oscuridad y rescatar la inocencia perdida, que siempre es heroica. Cualquiera puede tumbar dragones.
En este autorretrato que Joshua Reynolds pintó con veintipocos años, permanece la ingenuidad y su atrevimiento, un refinado atisbo de la verdad cuya búsqueda llena de sentido nuestras vidas.
Hay un Juicio Final en el recuerdo de nuestra historia personal. Y un reconocimiento de lo que vinimos a hacer a este mundo. Es el momento de la melancolía, de la mirada que se pierde para alumbrar nuestro interior. Volvemos, sin saberlo, a la audaz pureza de nuestra infancia. Y nos convertimos en hijos pródigos, en ríos que regresan a su fuente inagotable.

Ricardo García Nieto.